Autor: Daisaku IkedaEditorial: Sgiar
Disponibilidad: Alta
Esta novela relata el primer viaje realizado a ultramar. Que abarcó EEUU y Brasil. Obviamente, no puedo ser objetivo con esta historia que toca muy de cerca. Y para ni preocuparme por eso, aclaro que voy a hablar desde mi subjetividad. Leyendo cada experiencia, cada momento; era inevitable no llevarlo a mi propia vida. Tomarlo de referencia en la cotidianeidad actual fue lo más lógico y de hecho, para ello fue escrita esta historia. Es el primero de 30 volúmenes. Espero tener el tiempo para leerlos y reseñarlos a todos, tal como sensei empezó a escribir este libro a los 65 años, creo que el tiempo estará de nuestra parte. La revolución humana es el concepto que puede modificar tu vida, tu perspectiva del mundo. Cada relato, cada historia de este libro, es una imperdible referencia para nuestro propio acontecer. A cada persona le llega más un episodio que otro, o una experiencia más que otra. No es el mismo libro para un mismo lector.
Mi puntaje: 9 libres
Reseña encontrada:
"La novela La nueva revolución humana comienza el 2 de octubre de 1960, el día en que Shin'ichi Yamamoto, sucesor de Josei Toda como tercer presidente, inicia un histórico viaje por la paz que lo lleva a tres naciones: los Estados Unidos, Canadá y Brasil. El relato continuará con la descripción del renacimiento Soka: el triunfo de la gente común, que ilumina el orbe con el humanismo del budismo de Nichiren Daishonin y abre una nueva página en la historia de los hombres. Mahatma Gandhi proclamó que el ""poder del espíritu"" es más fuerte que cualquier bomba atómica. Para transformar este siglo de guerra en uno de paz, debemos cultivar la ilimitada fuerza inherente a la vida humana. Esta es la ""revolución humana"", y será el tema que fluirá constantemente a lo largo de la novela. He tomado como trabajo de mi vida escribir La nueva revolución humana. En ella, estoy decidido a continuar registrando, hasta el límite de mi capacidad, el sendero genuino, como el diamante, del maestro y el discípulo, y a plasmar el gran lienzo de gloria creado por los preciosos hijos del Buda, mientras avanzaban con el sueño de la paz mundial, tal como enseñó Nichiren Daishonin."